Artículo de opinión de El Diario Verde.

El nuevo informe del PNUMA vincula la posibilidad de regresar a 1,5 °C con recortes rápidos de emisiones y retirada de CO₂ de la atmósfera. Esa combinación plantea una pregunta para los planes públicos y empresariales: qué compromisos concretos respaldan las absorciones que incluyen en sus cuentas.

Defendemos que cada plan publique por separado las emisiones que prevé evitar y el carbono que espera retirar. Cuando ambas cantidades se funden en un saldo, resulta más difícil saber cuánto depende de actuaciones que ya funcionan y cuánto de proyectos pendientes. La separación permitiría discutir las decisiones con mayor precisión.

También debería explicarse qué parte de la retirada está contratada y cuál sigue siendo una expectativa. Un objetivo a veinte años no ofrece la misma información que una actividad financiada, con un método de medición y un calendario de verificaciones. Pedir esos detalles ayuda a evaluar el compromiso sin asumir que toda tecnología nueva vaya a fracasar o a cumplir sus previsiones.

La duración del almacenamiento merece ocupar un lugar central en esa información. Proponemos que los contratos y programas definan quién vigilará el carbono almacenado y durante cuánto tiempo. Deberían prever además cómo actuar ante una pérdida y quién asumirá los costes de comprobarla y responder a ella. Esas condiciones tendrían que conocerse antes de presentar una cantidad futura como respaldo del plan.

La financiación pública debería incorporar hitos revisables. Una parte puede apoyar la investigación y las primeras instalaciones, aceptando de forma explícita la incertidumbre. Otra puede vincularse a resultados medidos. Publicar qué se paga en cada fase permitiría distinguir el apoyo al aprendizaje de la compra de un servicio ya prestado.

Las empresas que comuniquen sus avances tendrían que explicar con el mismo cuidado los retrasos y las correcciones de sus estimaciones. Desde este periódico proponemos valorar los proyectos por la evidencia que puedan aportar y por las responsabilidades que estén dispuestos a asumir. Un mercado de absorciones resulta más defendible cuando quien financia, quien verifica y quien almacena sabe qué debe cumplir y qué información hará pública.

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PNUMA · Documento de contexto para esta opinión

Fecha de la fuente: 21 oct 2026.

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